Puebla mete en apuros a Morena

Todos los partidos, sin excepción, están metidos en conflictos internos de cara a la elección extraordinaria del próximo 2 de junio, tras la muerte de la panista Martha Erika Alonso.

La disputa por la candidatura tiene en serios aprietos lo mismo a Morena que al PAN y hasta al PRI. Los demás, la chiquillada (PRD y MC), no pintan. Están esperando las definiciones de los otros para ver a quién se arriman.

El caso que más llama la atención es el de Morena, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, porque tiene dos prospectos: el senador Alejandro Armenta y el candidato perdedor de la elección pasada, Miguel Barbosa.

Hasta hace unas semanas se pensaba que Barbosa sería el candidato nuevamente, porque pocos días después de la muerte de la gobernadora poblana, la líder de Morena, Yeidckol Polevnsky, declaró que don Miguel era el bueno.

Sin embargo, hace nueve días, Armenta se destapó, cosa que puso al descubierto lo que era un secreto a voces: Barbosa no es el favorito en Puebla.

Algo que también generó dudas fue el apoyo que expresó Ricardo Monreal a la nominación de Armenta, su colega de bancada en la Cámara alta.

El zacatecano pidió a Yeidckol abrir el proceso de selección del candidato, dejar que todos participen y que su abanderado sea elegido mediante una encuesta.

Nadie se esperaba que el jefe de Morena en el Senado interviniera, pero fueron representantes de grupos locales los que se lo pidieron para evitar otra imposición.

Armenta tiene varias ventajas sobre Barbosa. Su desafío es lograr el respaldo del centro, sobre todo de Andrés Manuel. Cuenta con una larga trayectoria política: fue alcalde de Acatzingo, su municipio; ha sido diputado local, federal, senador, y dirigente estatal del PRI.

Lo reconocen como buen operador político y sondeos locales lo califican bien porque no tiene escándalos. Además de Monreal, lo apoyan José Juan Espinosa y su esposa, la senadora Nancy de la Sierra, prominentes personajes del PT, además de que tiene un porcentaje de consejeros de Morena y el apoyo de diputados locales del PES.

Del lado del Barbosa, ven que su llegada respondería más a intereses de un grupo. Además de Yeidckol, lo apoyan Gabriel Biestro, presidente del Congreso local; Fernando Manzanilla,secretario de Gobierno y cuñado de Rafael Moreno; y Guillermo Pacheco, actual gobernador interino. En su momento, Armenta ya había dicho que no contendería, pero como Barbosa destapó una alianza con Manzanilla y cuando anunció que éste buscaría la gubernatura en seis años, fue cuando brincó.

Eso, junto con las actitudes autoritarias que impone su líder nacional, metió en apuros a Morena y al Presidente, como si no fuera suficiente con los problemas que tienen que resolver todos los días en Palacio Nacional

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