Exempleada de Guillermo Padrés teme por su seguridad

Exempleada de Guillermo Padrés teme por su seguridad

Gisela Peraza Villa, extrabajadora doméstica de la familia Padrés-Dagnino, expresó que se siente amenazada con el audio del exgobernador en el que se escucha: “Ya estoy libre, agárrense hijos de la chingada”.

En 2011 fue acusada de robar 5 millones de pesos y joyas de la alcoba matrimonial de la casa de gobierno, por lo que fue detenida, torturada y tras cuatro años, liberada sin culpa. “Tengo miedo”, expresó la mujer al invocar a Dios para que a ella y a su familia nada les pase, aunque, aseguró, si algo les sucede, hará responsable a la familia Padrés-Dagnino. Peraza Villa trabajó para la familia del ex gobernador de Sonora durante nueve años, y en marzo de 2011 fue detenida por el presunto robo de dinero y joyas. Estuvo presa en varios reclusorios del estado y el 8 de junio de 2015 fue puesta en libertad. Por esa razón, el 3 de noviembre de 2015 demandó por 20 millones de pesos al ex mandatario sonorense, a su esposa, Iveth Dagnino, y a 19 ex funcionarios del gobierno.

Según narra la ex trabajadora doméstica, la pesadilla inició el 13 de marzo de 2011, cuando la señora Dagnino la acusó y golpeó por robarle joyas y dinero, junto con un agente de la Policía Estatal Investigadora, en presunto contubernio. Peraza Villa estuvo en el Centro de Readaptación Social (Cereso) No. 1 de Hermosillo, Sonora, posteriormente fue trasladada a Huatabampo, luego a San Luis Río Colorado y de nuevo fue regresada al Cereso de esta capital de donde debió salir libre el 2 de junio de 2015, pero un día antes personal del penal presuntamente encontró en su celda cinco globitos de cristal con un peso de 32 gramos.

El miércoles 3 de junio, a las 13:30 horas, la procuraduría estatal consignó su caso ante el juez Octavo de Distrito, por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de metanfetamina con fines de venta. Quedó en libertad el 9 de junio.

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