Canadá también cancela los 737 max; Avianca, la gran ganadora

Canadá también decidió suspender “de forma inmediata” los vuelos de los aviones Boeing 737 MAX 8 y 9 en su espacio aéreo, mientras Avianca, que no tiene un solo 737 MAX, le coge ventaja a sus rivales Aeroméxico, Copa, Aerolíneas Argentinas, Gol y American Airlines con la orden de dejarlos en tierra, como ha venido revelando.

Canadá era uno de los pocos países que todavía no había decidido inmovilizar su flota de aviones Boeing 737 MAX 8 tras el accidente del vuelo de Ethiopian Airlines en el que el pasado domingo murieron 157 personas, incluidos 18 canadienses, y tres líneas aéreas canadienses, Air Canada, WestJet y Sunwing, operan un total de 40 Boeing 737 MAX 8.

La decisión de Canadá se produce poco después de que una de las compañías canadienses que operan Boeing 737 MAX 8, el operador turístico Sunwing, anunciase hoy que había inmovilizado los cuatro aviones del modelo que tiene en su flota “por razones comerciales no relacionadas con la seguridad”.

La prohibición mundial de usar los aviones estadounidenses Boeing 737 MAX está golpeando a decenas de aerolíneas en el mundo, luego de que China, la Unión Europea y Estados Unidos decidieran cerrarles su espacio aéreo a estos aviones, obligando a los demás países a seguir el mismo camino y a cancelar cerca de 800 vuelos diarios alrededor del mundo.

En total son 371 aeronaves fueron parqueadas y 68 empresas ya empiezan a sufrir las consecuencias, pero Avianca, de Germán Efromovich, es inmune a esta situación porque en su historia reciente la aerolínea siempre ha negociado sus aviones de corto y medio alcance con Airbus, la otra gigante que construye aviones y tiene origen europeo, según las2orillas.

El 85% de la flota de Avianca es de marca Airbus y los pocos Boeings que tiene son los 13 aviones de ultra largo alcance Boeing 787, con los que llega a Europa, Chile y algunas ciudades estadunidenses. El compromiso de Avianca con la europea Airbus la convierte en una de las dos aerolíneas en el mundo que tiene todas las familias de aviones Airbus de corto y mediano alcance, los mayores competidores de la familia 737 de la norteamericana Boeing. Este título lo comparte con la francesa Air France.

En cambio, la panameña Copa Airlines, que tiene una flota de 105 aeronaves, negoció con los norteamericano 88 Boeings 737 y los 17 restantes son de la familia brasilera Embraer. Además, tiene una orden de 77 Boeings 737 MAX, de los cuales ya se entregaron 8 que hoy se encuentran guardados en el aeropuerto de Tocumen, en Ciudad de Panamá.

Aeroméxico también ha sido históricamente la aerolínea por excelencia que cubre la ruta Bogotá – Ciudad de México, uno de los trayectos internacionales más frecuentes y ocupados desde y hacia Colombia. Hay 9 vuelos diarios, de los cuales la mexicana opera 3, todos con Boeing 737 MAX. Ahora, como mínimo, la mexicana tendrá que cambiar de aviones, pero esto implica un difícil trámite logístico interno y externo del que Avianca podrá sacar provecho.

Finalmente, American Airlines, otro competidor de Avianca para sus vuelos a Estados Unidos, también recibió un golpe, pues vuela a 6 ciudades colombianas, tiene 19 aviones Boeing 737 MAX, de los cuales 2 eran utilizados para cubrir rutas desde y hacia el país. Es decir que, al menos, 2 vuelos diarios de Bogotá y Medellín que la estadounidense cubre, también deberá tener una reasignación de flota, lo que inmediatamente provoca un revolcón en los precios de los tiquetes.

El motivo por el que Canadá y Estados Unidos se decidieron este miércoles pasado a ordenar que todos los aviones B737 Max quedaran en tierra, sin que se hayan abierto aún las ‘cajas negras’ que han de confirmar el paralelismo entre el accidente de los aviones de Etiopía y de Indonesia, proviene del espacio y ha sido proporcionado por un nuevo sistema de satélites que está dedicado a seguir los vuelos con alta fidelidad.

El sistema de satélites registró con una calidad y precisión nunca antes vista los seis minutos de vuelo del avión de Ethiopian posteriores a su despegue desde Adis Abeba, que fueron absolutamente erráticos, casi idénticos al trayecto del avión de Lion Air de Indonesia, que terminó por caer al mar.

Daniel Elwell, el administrador a cargo de la FAA dijo que “quedó claro que la trayectoria del avión de Ethiopian es muy similar a la del de Lion Air”. El ministro de Transportes canadiense, Marc Garneau, también mencionó los datos de este satélite al explicar el miércoles, unas horas antes que en Estados Unidos, la orden de paralizar los vuelos de estos aviones.

Los datos proceden de Aireon, una sociedad creada en 2012 por Iridium Communications y Nav Canada. Esta organización tiene 66 satélites en órbita para seguir aviones. En realidad, este servicio está en pruebas y pronto se abrirá al público y cuenta ya como clientes a los gobiernos de Canadá y de Gran Bretaña. Pero se ha estrenado en esta investigación, ofreciendo una información extremadamente clara y precisa.

La compañía canadiense compartió los datos con la FAA americana así como con varias autoridades europeas, según dijo el portavoz de Aireon, Jessie Hillenbrand. Apenas cayó el avión, otra compañía ofreció información, pero no era fiable ni creíble. Pero los datos de Aireon, en cambio, son contundentes y nadie se atrevió a mantener en vuelo al B737 Max con esas evidencias.

El avión de Lion Air –y esto procede ya de las cajas negras de este avión que cayó al final de octubre del año pasado– registró más de doce caídas bruscas después de despegar, probablemente como consecuencia de las interferencias del sistema automático MCAS que ordenaba al avión bajar el morro, creyendo erróneamente que está subiendo demasiado. La tripulación, en otros modelos, habría podido desactivar este equipo pero en el caso de Lion Air, no pudieron hacer nada porque no conocían de su existencia.

Se entiende de lo que han dicho las autoridades, aunque no se ha dicho explícitamente, que el avión de Ethiopian hizo algo similar: caídas violentas seguidas de ascensos. “Ciertamente, esto nos conduce al MCAS” dijo un antiguo director de la agencia americana para la investigación de accidentes aéreos y ferroviarios NTSB. La conexión entre los dos accidentes es trascendental en un caso judicial, dijo un abogado de la aviación, Kevin Durking, porque el primer accidente debió de ser un aviso suficiente para que la compañía tomara medidas.

De hecho, Boeing ha admitido que está modificando el software de ese equipo. Pero los abogados especialistas en aviones consideran que Boeing tiene una defensa muy complicada de su actitud al menos entre la caída del primero y del segundo avión, porque no reaccionó adecuadamente.

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